Imatges de l'alt Berguedà

Català     English    Français     

:. El alt berguedà .:. senderismo 1 día .:. La Dou del Bastareny


Mapa La Dou del Bastareny

Introducción

    Gisclareny es un municipio de población dispersa. A mediados del siglo XIX había unas 120 masías repartidas por su territorio, la mayoría de ellas de una gran pobreza. Los excursionistas de principios del siglo XX coinciden en describir el pueblo como un lugar donde reinaba la miseria, con una agricultura de subsistencia en campos pedregosos. A pesar de esto, todos hablaban de la belleza del valle de Bastareny y de las casas que en él había. Esta ruta recorre algunas de las vías de comunicación entre las casas del valle, hoy todas abandonadas, y el núcleo del municipio, en un marco de gran belleza paisajística dentro del parque natural del Cadí-Moixeró.

Descripción

    La ruta comienza en el puerto de la Bena, siguiendo el mismo trazado que el Camí dels Bons Homes (GR 107) y el GR 150. Aquí encontraéis la Font Vella, un bonito paraje y una buena oportunidad para llenar las cantimploras antes de comenzar a caminar. Muy pronto, los GR siguen por la derecha y vosotros tenéis que seguir por la izquierda hasta encontrar una pista que, sin dejarla, os llevará a Murcarols, la primera de las grandes masías del valle que encontraréis a lo largo de la ruta. Antes de llegar, volveremos a coincidir con las marcas de los GR. La casa de Murcarols está documentada desde la Edad Media. De hecho, esta casa es fruto de diversas ampliaciones en diferentes épocas. ¿Sois capaces de identificar los diferentes añadidos? (una pista: buscad las costuras verticales que unen las paredes).
    La documentación antigua también habla de un castillo en este paraje, quizá en la línea de cresta situada hacia el este. En todo caso, está totalmente arrasado. Castillo o no, es un excelente lugar para disfrutar de la vista, que alarga desde el puerto de Bauma al oeste, Tancalaporta, la sierra de la Moixa, el Moixeró y el puerto de Cortalets bajo Tancalaporta, la depresión de Vimboca enfrente y los Empedrats un poco más hacia el este. En la umbría de la montaña de enfrente, hay una inconfundible depresión, ancha arriba y estrecha debajo. Es la Cambra dels Bocs, donde encerraban los corderos después del apareamiento para que no molestasen las ovejas y las crías.
    Una vez hecha la visita, volved al cruce de pistas y coged el sendero para bajar hasta el fondo del valle. En esta bajada hay que tener cuidado porque hay tramos de fuerte pendiente. Durante la bajada se ve una casa enfrente. Es Monnell, otra de las grandes casas de la zona. Queda un poco apartada de la ruta pero se puede llegar a ella fácilmente siguiendo recto en el cruce de pistas al salir del torrente de la Muga. El sendero os dejará al final de la bajada después de cruzar dos veces el torrente. Cuando crucéis el torrente por segunda vez, la ruta gira a la derecha; a pesar de ello, si seguís el camino de la izquierda, unos cien metros, llegaréis al salto de Mucarols, un bonito salto, sobre todo cuando baja mucho caudal. Fijaos cómo la piedra pómez, sedimentada en tiempos de sequía, ha ido formando un tobogán por el agua.
    Reemprendiendo la ruta llegaréis a la Dou del Bastareny, una de las principales atracciones turísticas de la zona. El salto sale fotografiado en innumerables postales. A principios del siglo XX, aquí había un aserradero y los troncos eran transportados en teleférico hasta Bagà. Si bajáis al torrente, antes de pasar la barrera de la pista, veréis dos columnas de cemento. Aguantaban la rueda que se hacía mover por el agua traída del río por un canal de madera. Al otro lado del puente, se ha arreglado un camino que lleva a la fuente, unos 100 metros aguas arriba del salto. Es un paraje un tanto agreste que impresiona cuando hay mucho caudal.
    Más adelante encontráis el Bullidor de Sant Esteve. Veréis un poste que indica hacia la izquierda. Lleva a unos surtidores en el lecho del río Se ven mejor cuando baja poco agua. Hay que tener cuidado en el descenso; hay unos escalones bastante altos.
    Reemprended la ruta señalizada y, justo antes de que ésta deje la pista, veréis una caseta a la derecha desde la que sale ruido de agua. Es la fuente del Violí, cuya agua ahora se lleva a Bagà. Antes de subir al Puig por el sendero que marcha a la derecha, vale la pena seguir la pista un poco más hasta el molino del Puig o del Forat, junto al río. Cuesta creer que hace tan sólo cincuenta años, todas estas casas estaban habitadas y las tierras cultivadas.
    El camino sale frente a la casa del Puig. Esta casa aparece citada en documentos de la Edad Media, aunque el actual edificio data del siglo XVIII. Tiene la particularidad de tener un tejado a cuatro aguas, de contados ejemplares en el Berguedà. Encima se encuentra la pequeña iglesia románica de Sant Martí del Puig. La puerta está siempre abierta: entrad. Detrás de la iglesia hay una piedra con una huella que parece un pie. Se la llama la Pisada de la Virgen.
    El camino sube por la línea de cresta hasta el puerto de Escriga. Finalmente desemboca en unos prados y el panorama cambia. Estamos sobre el vecindario de Berta y detrás están las majestuosas cimas del Pedraforca. Cuando crucéis el prado, veréis que hay unos montones de piedras repartidos por todas partes. No están así por casualidad, sino que han sido amontonadas año tras año, para mantener los campos limpios. Cuando veáis estos montones de piedras es un signo inequívoco que antiguamente había campos de cultivo. A la derecha del prado, medio escondida por el bosque, está la casa de Escriga y justo antes de bajar, detrás de los postes indicadores, están las ruinas de Cal Peret, aplastada por unas enormes piedras desprendidas de la pared calcárea donde se apoyaba. En la bajada habrá que tener cuidado ya que abundan las piedras sueltas en medio del camino y es fácil caerse.
    Después de unos 100 metros de bajada, el camino se divide. La ruta señalizada continúa a la izquierda pero si seguís el camino que va recto, daréis la vuelta a una roca y veréis una enorme cavidad: es Cal Bisbe, antiguamente habitada. Aún se pueden ver algunas piedras de los muros y los rastros del humo en las paredes de roca. Fue abandonada en la segunda mitad del siglo XIX, y ahora sirve de abrigo para las cabras.
    Llegando a Gisclareny, encontraréis la fuente del mismo nombre; una ocasión para rellenar las cantimploras antes de llegar a Coll de la Bena.

Ruta recomendada por

Hostal i Restaurant Cal Batista



Hotel i Restaurant Ca l'Amagat




Fitcha técnica

Distancia aprox.:
11 quilómetros
Tiempo aprox.:
5 horas
Señalización:
Marcas verdes y blancas en toda la ruta
Punto de inicio:
Coll de la Bena - 1.450 m (Gisclareny). La ruta también se puede iniciar desde el pueblo de Gisclareny o desde Cal Cerdanyola (inicio de la ruta de los Empedrats).
Punto final:
Coll de la Bena.
Aparcamiento:
Coll de la Bena.
Puntos de interés:
Coll de la Bena, fuente Vella, Mucarols, salto de Mucarols, la Dou de Bastareny, Bullidor de Sant Esteve, Sant Martí del Puig, Escriga, Cal Peret, Cal Bisbe, fuente de Gisclareny.
Servicios:
Para servicios en la zona consultad el apartado servicios turísticos.
Bibliografía:
Catalunya Romànica, volumen XII, El Berguedà.
Les tres-centes cases de Gisclareny de Francesc Caballé.
Cartografía:
El Berguedà 1:50.000. Insituto Cartográfico de Cataluña.
Moixeró - La Tosa 1:25.000. Editorial Alpina .
Observacions:
El Consorci de Turisme de l'Alt Berguedà no se responsabiliza de los accidentes o daños que puedan padecer los usuarios durante la realización de esta ruta, así como tampoco de las deficiencias de señalitzación que, ocasionalmente, puedan haber.